miércoles, 28 de noviembre de 2012


El multimillonario Elon Musk quiere construir una ciudad en Marte

Elon Musk, el multimillonario detrás de la compañía espacial SpaceX, ha explicado recientemente cuales son sus intenciones en unos años. Aunque ahora mismo nos pueda parecer ciencia ficción, el hombre tiene un plan de viabilidad para colonizar Marte y construir una ciudad de unas 80.000 personas. Un plan anunciado en la conferencia Royal Aeronautical Society en Londres con el que, en un futuro y por 500.000 dólares, una persona podría “mudarse” al planeta rojo.


Como decíamos, a día de hoy parece ciertamente imposible, pero Musk ha explicado cuales serían las bases de esta alocada idea. Para empezar, se transportarían a los exploradores de poco en poco, en grupos de unas 10 personas a la vez con el único objetivo de ver la viabilidad del proyecto. Dicho de otra forma, las primeras personas deberían estar dispuestas a perder la vida con el fin de que el resto pueda acabar colonizando Marte.

Estos primeros “colonizadores” llevarían consigo toneladas de materiales de construcción, equipos para construir domos transparentes presurizados de una manera que les permitan cultivar plantas. Si esta primera fase fuera un éxito y se convirtiera en un sistema autosuficiente, llegaría el segundo bloque en masa de colonizadores.

Junto al primer equipo llegarían máquinas que harán de fertilizantes. La idea de Musk es que estas máquinas produzcan también metano y oxígeno a partir del dióxido de carbono y el nitrógeno que se encuentra en la atmósfera del planeta rojo, además del hielo de agua subterráneo en Marte.

Musk habla de un primer viaje a través de su empresa SpaceX. Para ello construiría una nave reutilizable basado en el Falcon 9, el prototipo actualmente en construcción denominado Grashopper. Un plan que estima que costaría 36 mil millones de dólares y que se financiaría a medias entre empresas privadas y diferentes gobiernos. Según Musk:
Habría que gastar dinero en la fase inicial para establecer una base en Marte. En esta fase se trataría de obtener los fundamentos básicos en el lugar. Ocurrió lo mismo en el caso de las colonias inglesas en América, en ese momento gastaron una importante suma para que todo pudiera empezar. Pensemos que una vez que existan vuelos regulares a Marte, se podrían obtener a un costo de medio millón de dólares para un viaje individual al planeta rojo. Creo que la gente estaría dispuesta a comprar un viaje así a un precio razonable.
Hoy es simplemente una idea, pero Musk tiene claro que podría llevarse a cabo. En cualquier caso, si estas interesado el precio no sería apto para cualquier bolsillo. 500.000 dólares que según Musk son relativamente asequibles… al menos para esos posibles 80.000 colonizadores: “existen en el mundo ese número de personas con el capital y el suficiente descaro para realizarlo”.

Musk espera que para el 2018 se haya realizado una versión funcional de esta primera etapa del cohete Grashopper. A partir de ahí, el viaje para colonizar Marte podría convertirse en una realidad.

miércoles, 14 de noviembre de 2012


Investigadores diseñan una "medusa" para capturar células tumorales

Es capaz de desplazarse por el torrente sanguíneo de enfermos de leucemia y capturar con sus tentáculos las células malignas

 


Un grupo de investigadores norteamericanos ha diseñado una especie de "medusa" microscópica capaz de desplazarse por el torrente sanguíneo de enfermos de leucemia y capturar con sus tentáculos las células tumorales que se desplazan a través de él. Una labor hasta ahora demasiado larga y farragosa y que no resultaba práctica para su aplición en pacientes. El estudio se publica esta semana en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos.

Encontrar células tumorales en el torrente sanguíneo ha sido y es, hasta ahora, como buscar una aguja en un pajar. Y ello a pesar de que estas células malignas errantes, llamadas CTCs (del ingles Circulating Tumor Cells) pueden aportar una gran cantidad de información sobre la naturaleza de un tumor y, en especial, sobre sus puntos débiles, es decir, sobre la forma en que éste responde a los diferentes tratamientos.

Claro que para estudiar esas células, lo primero que hay que hacer es capturarlas y aislarlas de la multitud de otras células que se pueden encontrar en una muestra de sangre cualquiera. Una tarea extremadamente difícil y que, tradicionalmente, se enfrenta a enormes limitaciones.

Por un lado, en efecto, las técnicas utilizadas hasta ahora, basadas en el uso de microfluídos, requieren demasiado tiempo de análisis, incluso para muestras de sangre pequeñas. Y por otro (y quizá más importante) no existe una manera eficaz de extraer esas células cancerosas para analizarlas tras su captura.

Pero las tribulaciones de los investigadores del cáncer con las CTCs podrían haber llegado a su fin gracias al trabajo de un grupo de científicos del Brigham and Women's Hospital, en Boston, y el MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets) que, inspirándose en la forma de una medusa, han recubierto una estructura de microfliuídos con una serie de largas hebras de ADN capaces de apresar una clase específica de proteína que se encuentra en la superficie de las células tumorales de leucemia que circulan por el torrente sanguíneo.

Terapias personalizadas


Utilizando su invento, los científicos del MIT han conseguido multiplicar por diez la velocidad actual de detección de estas células en la sangre. Lo cual, en la práctica, resulta suficiente (por primera vez) para aplicarlo de forma práctica en pacientes que sufran la enfermedad. De esta forma, los médicos podrán, a partir de ahora,determinar si sus enfermos de cáncer están respondiendo, o no, a un tratamiento determinado.
 
"Si tienes un test rápido que pueda decirte si hay mayor o menor cantidad de estas células en la sangre a medida que pasa el tiempo, eso ayudará a monitorizar la progresión tanto de la terapia como de la enfermedad", explica Jeff Karp, del Center for Regenerative Therapeutics at Brigham and Women's Hospital en Boston y uno de los autores del trabajo, junto a un grupo de ingenieros del MIT.

Esta clase de dispositivo también podría utilizarse para llevar a cabotratamientos personalizados, uno de los actuales objetivos de la lucha contra el cáncer. Y es que dos seres humanos diferentes, pero con un mismo tumor, pueden evolucionar de formas completamente distintas. Por eso, gracias a este eficaz método de captura de CTCs, los médicos podrán probar, "sobre la marcha" varios cócteles de fármacos y determinar cuál de ellos será más eficaz.

Más células capturadas


El número de CTCs presentes en un solo mililitro de la sangre de un paciente puede oscilar entre unos pocos y varios centenares. Hasta ahora, para aislar este escaso número de células del resto, los investigadores han intentado construir "canales de microfluídos", dotados de anticuerpos específicos para una proteína presente en las células que se pretende capturar. Sin embargo, y debido al hecho de que esos anticuerpos apenas se extienden unas decenas de nanómetros (milmillonésimas de metro), la captura de estas células errantes resulta desesperantemente lenta.

Pero ahí es precisamente donde entran en juego los filamentos de ADN inspirados en los tentáculos de una medusa. Al ser mucho más largos (hasta varios centenares de micras, o millonésimas de metro), logran capturar muchas más células que los convencionales. Los tentáculos están unidos a un canal de microfluídos en forma de espiga, lo que causa que la sangre forme pequeños remolinos a lo largo de la estructura y entre en contacto con ellos.

Al estar hechos de ADN, los tentáculos pueden además llevar "enganchadas" diferentes clases de enzimas, gracias a las que pueden "capturar" a las células tumorales por el simple método de "engancharlas" por sus proteínas.

En la actualidad, los científicos trabajan ya en el siguiente paso de su creación y pronto lograrán que sus fibras de ADN sean capaces no solo de capturar células de leucemia, sino de otras clases de tumores.